Por ahora desconozco cuál será el futuro de este blog o como quiera que se denomine a este formato de escritura tan novedoso para mí. Por lo pronto, lo único cierto y seguro es que todo nace de un deseo recurrente: el de expresar ideas que me surgen pero sin saber cómo ni por qué. Así que voy a aventurarme y probar. Tiempo habrá de ver lo que resulta...
Otra certeza que tengo es que nada de lo que escriba tendrá gran valor o importancia. Pero no importa, me basta con que me haga sentir "vértigo". El vértigo de perder el tiempo y exponerme en público, vertiendo opiniones y pensamientos sobre asuntos irrelevantes.
Supongo que alguien habrá que ocasionalmente lea lo que escriba. Aunque lo suponga solo para darme ánimos...
Otra certeza que tengo es que nada de lo que escriba tendrá gran valor o importancia. Pero no importa, me basta con que me haga sentir "vértigo". El vértigo de perder el tiempo y exponerme en público, vertiendo opiniones y pensamientos sobre asuntos irrelevantes.
Supongo que alguien habrá que ocasionalmente lea lo que escriba. Aunque lo suponga solo para darme ánimos...
[Nota de 02/01/2018:
Efectivamente, fue mucho suponer...
Ahora empieza un nuevo año y parece que una nueva etapa en mi vida. Y otra vez vuelvo a sentir el vértigo de entonces pero por otros motivos. Ahora se parece a la sensación que se tiene cuando nos asomamos a un precipicio, a un talud o acantilado escarpado y exclamamos: Uff! Las últimas entradas del blog puede que aclaren un poco más lo que quiero decir.
En cualquier caso, quién me lo iba a decir casi siete años después. Empecé no sabiendo de qué ni sobre qué escribir. Solo contaba con el "deseo". El asunto era lo de menos. Y lo primero que constaté fue lo difícil que resultaba escribir para quien no sabía hacerlo -quiero decir, hacerlo bien-. Pero el deseo, repito, era fuerte. Y por eso me pregunto qué o quién lo alimentaba. Qué o quién me empujaba a hacer algo para lo que no me sentía facultado. Qué misterio. La vida es un misterio. Y cuántos temas han llamado a mi puerta desde entonces... Vistos en conjunto, aprecio en ellos una evolución, quizá una tendencia. Durante un tiempo escribí sobre temas religiosos, luego también sobre temas históricos, sobre películas, libros, filosofía... En la última época, el interés por el Zen acaparó mi atención. De qué escribiré a partir de ahora. Sigo sin saberlo. O quizá no vuelva a escribir una palabra y solo cuelgue imágenes, o no haga nada. Quién sabe...]